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jueves, 16 de junio de 2016

La CNTE resurge Horizontes de vida



Hace diez años el estado de Oaxaca y México fueron testigos de uno de los movimientos sociales más álgidos, novedoso en su composición y forma de actuar, había surgido la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca, un movimiento aliado del magisterio, conformado por más de trescientas organizaciones sociales, sindicales y ayuntamientos populares, que tuvieron como detonante la represión del Estado hacia el movimiento magisterial.
A una década de distancia y pese al discurso oficial derrotista hacia los maestros, el movimiento magisterial muestra su capacidad organizativa, siempre caracterizada por la disciplina y la agilidad de sus acciones en todo el estado. Las movilizaciones de éste año surgen en un contexto mucho más adverso a los educadores, con la llamada reforma educativa -que no es más que una reforma laboral hecha a la medida para el poderoso movimiento magisterial- el gobierno federal buscó minar y desaparecer al magisterio democrático argumentando exámenes para elevar la calidad educativa, cuando en realidad el objetivo era mantener a miles de maestras y maestros en la incertidumbre laboral a futuro, incertidumbre como herramienta para controlar al sindicato.

El magisterio no se doblegó a las amenazas, ni a las campañas mediáticas que incitaban al miedo, ahora resurge más y más vigoroso, con la gran dignidad histórica de que sus agremiados están conscientes de su participación sindical, sin ningún condicionamiento administrativo que muchos de sus detractores argumentaban. En la lucha contra la Reforma Educativa no están solamente los maestros, ahora los acompañan desde el inicio de sus protestas, las madres y padres de familia, las organizaciones sociales siempre solidarias, estudiantes universitarios e intelectuales académicos en todo el país.

El movimiento magisterial democrático y popular se desarrolla ya no solo en Oaxaca, Guerrero, Chiapas y Michoacán, ahora estados como Tabasco, Veracruz, Campeche, Sonora, y más estados tienen las mismas banderas, la lucha contra la Reforma Educativa. Este movimiento por la defensa de la educación pública tiene mucha simpatía entre aquellas personas críticas, reflexivas y que tienen mayor acceso a la información, porque ven en éste movimiento una iniciativa contestataria al actual régimen priista, ahí la importancia y trascendencia que hoy ocupa el movimiento magisterial en todo el territorio nacional.

En un país como el nuestro en el que el Presidente de la República tiene índices de aceptación de menos del veinticinco por ciento, es de esperarse que el descontento social sea canalizado directamente hacia partidos y movimientos sociales que se enfrentan a la actual situación de cosas; esa es la preocupación del gobierno federal. Ahora mediante los cuerpos policiacos busca controlar y parar antes que sea tarde, toda la gama de posibilidades que tiene el magisterio nacional para encauzar ese descontento social.

Ese descontento popular hacia la administración priista se nota en Oaxaca, a diferencia del inicio de las movilizaciones en el 2006, en éste año el magisterio supo comunicar a las madres y padres de familia sobre el verdadero rostro de la política educativa que han impulsado los gobiernos neoliberales, pusieron en claro la forma ya descarada de cómo buscan privatizar la educación mediante la reforma educativa. Resultado de ello, es ver en todos los bloqueos y marchas a los padres de familia y autoridades de las comunidades apoyando al magisterio en su lucha, un precedente que sin duda hace temblar al Estado por el alcance de vinculación social que pueda tener el magisterio.

A esta lucha magisterial nacional se agrega un elemento que eleva en mucho la vinculación social de los docentes, el apoyo decido del partido político MORENA y su líder Andrés Manuel López Obrador trae un refuerzo al movimiento magisterial, porque el apoyo no sólo es en pronunciamientos, sino que ya lo declaró López Obrador el pasado domingo doce de junio, MORENA se movilizará en las calles a favor de los derechos de las maestras y maestros del país, por ello citó a todos sus militantes a una gran marcha para el día domingo 26 de junio, está primera acción, el paso del pronunciamiento a la movilización, sin duda pone en jaque a todo el Estado neoliberal, porque más allá del salto cuantitativo, más allá de sumar ciudadanos en marchas a favor del magisterio, el apoyo de MORENA, es un gran salto cualitativo, porque busca la alianza con el magisterio nacional y demás sectores sociales, para echar del poder en éste 2018 a los neoliberales que se aglutinan en el Partido Revolucionario Institucional y el Partido Acción Nacional, busca el cambio de modelo económico neoliberal que es en sí el que promueve la privatización de la educación y todos los bienes nacionales.

Al movimiento magisterial en Oaxaca y en todo México le queda mucha vida por delante, el hartazgo social por las políticas privatizadoras, la alianza con el único partido político antineoliberal, sin duda generaran las condiciones para que de una u otra forma se empiece a desterrar el régimen de corrupción y privatización que nos han impuesto por más de treinta años.

Actualizar los términos del conflicto CNTE



En estos días, rumbo al final del año escolar, los maestros mexicanos experimentan las presiones por el disciplinamiento, de varios modos absurdo, a que están sometidos por la “Reforma Educativa” que la actual administración del gobierno de Enrique Peña Nieto ha dirigido. La representación sindical del magisterio tiene en su historia reciente líderes que, mediante las políticas de su gestión, han sabido engendrar disidencia política en grado significativo. El Estado mexicano no sólo ignora la voz de esta disidencia (prefiere dar oídos al sindicalismo oficialista) sino que hace uso de la fuerza pública en contra del magisterio. ¿De qué manera se inscribe este “mensaje” en el debate público? ¿Cuáles son, en estas condiciones, las posibilidades reales de disentir?
El fin de semana pasado han sido detenidos en Oaxaca de Juárez, México, tres integrantes de la dirección de la CNTE (Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación). En la víspera, recordábamos los acontecimientos desatados en torno a la manifestación del 10 de junio de 1971. Se le conmemoraba mediante un gesto político: la articulación de distintas expresiones organizadas que llevaban sus demandas más allá de sus necesidades particulares. Hay varios puntos en común entre el movimiento fundamentalmente estudiantil de aquellos años y el suscitado en nuestros días. Primero, que son sectores vinculados con la educación, con los procesos formativos de las personas más jóvenes del país. Segundo, que ambas manifestaciones públicas son de carácter abiertamente político, es decir, preocupadas por problemas comunes al grueso de la población.

En “Boletín de prensa” mediante el cual se convocó a la marcha del pasado viernes se hace una caracterización de la “Guerra Contra el Pueblo”. Los indicios que se enumeran para describir la realidad nacional de esta manera son los siguientes: represión contra el magisterio y linchamiento mediático contra la CNTE, 43 normalistas desaparecidos, represión y persecución de periodistas, creciente clima de violencia contra los jóvenes, acceso restringido a educación pública de nivel superior, privatización de la educación, detenciones arbitrarias, la existencia no reconocida de presidio político y criminalización de la protesta social, legalización y restablecimiento de condiciones represivas que habían sido eliminadas de la legislación y omisión en las investigaciones relacionadas con fosas clandestinas en el estado de Morelos.

Hay que aprender a reconocer las actuales formas del desarrollo de la guerra. Para ello se requiere una mirada distinta a la que observaba las ofensivas del siglo pasado. Las guerras del siglo XXI, con la participación activa o pasiva de los Estados, se identifican a partir de otros indicios. Esto es lo que nos está señalando la movilización social. El efecto que esto produce, en el modo de mirar, contribuye al reconocimiento de una realidad que no puede permanecer velada u oculta.

Como en una puesta en escena, los acontecimientos completan su significado cuando la opinión pública los descifra. El gesto o acto político que entrañan las manifestaciones del 10 de junio recrean un drama histórico que actualiza su sentido. Los actores pueden ratificar o modificar sus diálogos y movimientos, pero pueden también transformarse como personajes.

El “manotazo” del gobierno contra la CNTE nos recuerda el viejo gesto del autoritarismo en México con un agregado, acaso involuntario, genuinamente torpe. En nuestro ejercicio de la memoria colectiva la actuación del gobierno añade notas de cinismo. Lo hace quizá espoleado por una necesidad, corta de miras, que lo mismo le impide ver el pasado que prever las consecuencias. Pero aun siendo sólo posible una reacción indignada, en sus actos se pintan solos y contribuyen a la comprensión de un drama escénico global que se repite en distintas latitudes del mundo contemporáneo; un conflicto latente que busca una salida distinta a la muerte selectiva y dosificada que nos ofrece el actual estado de cosas.

Hay que poblar de gestos este lugar; repetir ad infinitum la conexión de la propia posición política con las necesidades de otros. Cuando se habla de educación es necesario decir que se habla de la transmisión de visiones y prácticas de una determinada versión de humanidad. Y como los maestros, hay que articular el orden del día con la experiencia histórica adquirida. Se debe reconocer que en toda disputa política se juega también el papel que desempeñará cada uno de los actores frente a los ojos de las nuevas generaciones.

La pugna histórica de larga duración alrededor de la educación en México se resolverá tanto con la resistencia activa del magisterio, dentro y fuera de las aulas, como con la creatividad colectiva para producir otras formas de compartir el conocimiento y la experiencia. Los recuerdos se encabalgan unos sobre otros y el 10 de junio de 1971 es hoy. Lo es en la medida en que el acto de conmemorar implica siempre actualizar los términos de un conflicto.

http://www.rebelion.org/noticia.php?id=213447&titular=conmemorar:-actualizar-los-t%E9rminos-del-conflicto-